
Orígenes y evolución de la silla
La silla es un objeto tanto decorativo como utilitario. Está muy presente en Occidente, y su historia se remonta a mucho tiempo atrás… La silla, o sillón, ha experimentado numerosos cambios tanto en términos estéticos como funcionales.
El origen de la silla
Según nuestros conocimientos actuales, la silla fue inventada por la civilización egipcia alrededor del 2600 a.C. Eran asientos con un respaldo recto y decoraciones refinadas (con el ejemplo de la silla de Tutankamón).
En aquella época, la comodidad, el diseño o la ergonomía no eran criterios a tener en cuenta en la fabricación.
Su función principal era la de destacar el rango social, que representaba así una cierta demostración de poder. De hecho, cuanto más importante era el rango del individuo, más grande y suntuosa era la silla.
Una primera evolución ergonómica gracias a los griegos
En la Antigua Grecia, la silla se volvió más ergonómica y más reflexiva en términos de utilidad. Después, obtuvieron sus propios nombres: "Klismos".
Estas sillas se caracterizan por sus patas curvadas, también llamadas «sables», con «las patas delanteras orientadas hacia adelante y las traseras hacia atrás».
Su respaldo es mucho más mullido que el de la silla egipcia, y la madera se reemplaza por cuero trenzado. Su respaldo también está curvado en una forma «semicircular» para asegurar una mejor adaptación a la morfología humana.
De la Edad Media al Renacimiento…
La silla no cambió significativamente en la Edad Media.
Hubo que esperar al Renacimiento (1300-1700) para constatar la diversidad y la democratización de los asientos. Esta multiplicación se explica en gran parte por la demanda y los avances tecnológicos de la época. El desarrollo exponencial del comercio creó, o más bien aumentó, la demanda de comercio "sentado" o burocrático, y también condujo al desarrollo de sillas y herramientas de trabajo. Había que escribir, copiar y transcribir, y para ello era necesario poder sentarse, preferiblemente de forma correcta. La ergonomía de la silla se convirtió posteriormente en el estándar de fabricación, debiendo tener en cuenta las particularidades de la morfología humana.
A diferencia de los klismos, las sillas se recubrieron de telas de lana o incluso de terciopelo. Los asientos se acolcharon así, proporcionando una mejor sentada y mayor comodidad a sus usuarios. A partir de este momento, surgieron numerosos modelos diferentes, respondiendo a distintas necesidades.
Un gran cambio impulsado por la era industrial
A principios de la era industrial, muchos campos de actividad se vieron afectados, y el mobiliario no fue una excepción.
Como podemos imaginar hoy en día, surgieron numerosas innovaciones y se implementó un cambio radical en la producción: una fabricación rápida, al menor coste. Dado el desarrollo de la sociedad y, en particular, de la burocracia, el sillón se convirtió rápidamente en una necesidad para muchos oficios. Esto constituyó un cambio importante para el asiento en general, hasta entonces considerado un lujo.
En cuanto a la fabricación misma y para optimizar el proceso, hubo que buscar herramientas e innovaciones en otros campos para aplicarlas a las sillas (por ejemplo, inspirarse en el sector marítimo para implementar el acolchado de muelles). Surgieron nuevas ideas con los diferentes intercambios entre distintos campos, optimizando poco a poco el aspecto estético, pero también a nivel de materiales.
Gracias a esto, se desarrollaron una gran variedad de sillas (diferentes formas, materiales, etc.) dando origen de forma natural al mobiliario de diseño.
Las sillas en nuestra época
Hoy en día, existe un número incalculable de modelos de sillas diferentes. El objetivo es responder a todas las necesidades siguiendo una lógica de personalización. Por eso, el aspecto, el material y la ergonomía varían tanto en los modelos que podemos encontrar.
En materia de diseño, hay para todos los gustos. En materia de ergonomía, hay que responder a las necesidades, en particular a los nuevos problemas relacionados con nuestra sociedad, como el dolor de espalda.
Es en esta lógica que surgió¡el sillón de relajación! En My New Design, intentamos combinar los dos aspectos anteriores: ¡el diseño y la ergonomía!
Sin embargo, queremos ofrecer modelos adaptados para cada persona, por lo que proponemos 2 grandes familias:
- Los sillones relax, centrados en las funciones de relajación y la facilidad de uso
- Los sillones de diseño, sin descuidar la comodidad










